¿Cuándo debemos “defender las empresas de sus dueños”

Una frase corta, contundente y difícil de absorber. Pero realmente es una situación más común de lo que cualquiera desearía. 

Según los estudios más citados, el de CEPAL lo resalto -por su cercanía a nuestra región latinoamericana-, menciona que “de 100 empresas fundadas solo 30 llegarán a la segunda  generación y solo 3 sobrevivirán a la tercera generación”. La destrucción de empresas es  real, y no es necesariamente por factores externos.  

Los dueños de empresas sean familias, fondos, gobiernos, fundaciones, ONGs o cualquier  sociedad que ejerza control del poder sobre la empresa y sus actividades, tienen siempre dos caminos: 1. Asegurar la permanencia de la empresa, o 2. Permitir su extinción. 

El problema de permitir su extinción no es solamente para los propietarios de las  empresas. Es para la sociedad en general como un todo. Impacta los empleos, los  impuestos, la identidad, la cultura, la dignidad, entre tantos otros daños a las personas  involucradas. Todos hemos visto los casos conocidos de Kodak. BlockBuster, Silicon  Valley Bank, Enron, Banco tal, Ron cual, Constructora XX, etc. Su desaparición se hubiera  evitado si hubiéramos protegido a estas empresas de sus dueños. 

La duda es ¿cómo? Una sola respuesta simple y directa: Gobierno e Institucionalización  de la empresa. Suena grande y complejo. Sin embargo, ya todas las empresas tienen su  método y proceso de administrarse, y de gobernarse. El dilema es quien y como se esta  gobernando la empresa.  

Las decisiones que destruyen o hacen permanecer la empresa se toman por quienes las  gobiernan. Descubrir quien gobierna la empresa y evaluar qué tan correctamente lo hacen  se ha convertido en un arte y ciencia recientemente. Afortunadamente, existe formación y  educación continuada que no solamente permite entender las obligaciones e  implicaciones legales de gobernar las empresas, sino también existe investigación  académica y casos de estudio para vivir y aprender de lo vivido por otras personas en el rol  del gobierno de empresas.  

La oferta académica para aprender y perfeccionar el arte de gobernar las empresas se ha convertido en una temática de interés de quienes desean que sus empresas permanezcan  en el tiempo y que su legado se fortalezca. Las “personas tenemos fecha de expiración”,  me decía un buen profesor de medicina, sin embargo, las empresas permanecen en el  tiempo, solo si se les defiende de sus dueños. 

El gobierno de empresas o corporativo, parte de la aceptación por parte la persona que  lidera la empresa que ella se debe a un propósito (pocas veces descubierto, pero existente 
siempre) y a la sociedad. Esa persona es parte del engranaje y sistema social que entretejen las organizaciones, las economías y los países. No se encuentra sola. Cuando  se siente que no se reporta a nadie y cree que es infinita, la vida se encarga de demostrarle  lo contrario. 

Aceptar que necesitamos gobernarnos, y aprender a gobernar, son habilidades y talentos  que se pueden perfeccionar en programas de formación especializada aquí en el pais  como el programa de Perfeccionamiento de Miembros de Consejo de Barna Management  School. Estos programas permitirán a las personas responsables y experimentadas en gobierno corporativo perfeccionarse y al final mejorar la permanencia en el tiempo de los  legados que nos dejaron los fundadores de las empresas. En pocas palabras, “defender  las empresas de sus dueños”. 

 Dr. Andrés Bernal, Socio Fundador Governance Consultants S.A.

 
 

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