El verdadero impacto no se mide en cifras, sino en las vidas transformadas

Desde la educación hasta la salud, lidera una labor filantrópica que impacta vidas en República Dominicana y el mundo

                                                                                        Lucy Doughty

Continuar un legado no es tarea sencilla, pero para Lucy Doughty se ha convertido en su propósito de vida. Tras la partida de su esposo, el filántropo Nigel Doughty, asumió la presidencia de The Doughty Family Foundation, consolidando su compromiso con la educación, la salud y la protección infantil en diversas partes del mundo.

Uno de los proyectos más significativos que lidera es la alianza con el Voluntariado Jesús con los Niños, a través de la cual ha contribuido a la creación de centros especializados en oncología y cuidados intensivos pediátricos en Santiago de los Caballeros. Estos espacios han brindado atención médica gratuita y esperanza a miles de familias que enfrentan la dura realidad del cáncer infantil.

Además, su visión se extiende al ámbito educativo con iniciativas como #Upforschool, un programa de distribución de mochilas y útiles escolares en comunidades vulnerables de República Dominicana y Haití. Para Doughty, la educación es la herramienta más poderosa para transformar el futuro de los niños y jóvenes.

Más allá de su impacto local, su labor traspasa fronteras con proyectos internacionales como los impulsados por Theirworld, organización con la que colabora activamente para brindar oportunidades de desarrollo a niños y jóvenes en países en crisis.

Sin embargo, su mayor satisfacción no radica en cifras ni reconocimientos, sino en la gratitud de las personas a las que ayuda. Como madre, ha inculcado en sus hijos el valor de la empatía y la responsabilidad social, enseñándoles que el éxito verdadero se mide por la capacidad de servir a los demás.

Con una visión a futuro enfocada en fortalecer el acceso a la educación y el arte, Doughty continúa su misión de cambiar vidas, demostrando que la filantropía no tiene fronteras.
 
 
Usted ha dedicado su vida a la filantropía a través de The Doughty Family Foundation.
 ¿Qué la motivó inicialmente a seguir este camino y cuál ha sido su mayor aprendizaje en estos años?
 
Desde siempre he creído en el poder de dar y en la responsabilidad que tenemos de contribuir al bienestar de quienes nos rodean. La filantropía es más que una acción; es un propósito de vida. Mi mayor aprendizaje ha sido que el verdadero impacto no se mide solo en cifras, sino en las vidas transformadas y en la esperanza que podemos sembrar en cada persona que tocamos.

El Voluntariado Jesús con los Niños ha sido una de las instituciones en las que ha dejado una huella significativa. 

¿Qué la llevó a apoyar esta causa en particular y cómo ha evolucionado su relación con la organización?
 
Cuando conocí el Voluntariado Jesús con los Niños, me conmovió profundamente la labor que realizaban con los niños enfermos y sus familias. La empatía y el amor con los que trabajan son inspiradores. Desde entonces, mi compromiso con la organización ha crecido, fortaleciendo los recursos y creando más oportunidades para brindar atención médica y apoyo a los niños que más lo necesitan.

El legado de su esposo, Nigel Doughty, sigue vivo en la labor de la fundación.
 ¿Cómo ha sido el proceso de continuar con esta misión y qué valores de él sigue promoviendo en su labor filantrópica?
 
Nigel tenía un corazón generoso y una visión clara de que el éxito verdadero radica en lo que dejamos para los demás. Continuar con su legado ha sido un honor y un compromiso personal. Su ética de trabajo, su humildad y su deseo de generar cambios positivos son valores que siguen guiando cada proyecto de la fundación.

La fundación tiene un impacto en varias áreas, desde la salud infantil hasta la educación y el arte. ¿Cómo decide en qué iniciativas enfocarse y qué proyectos la han conmovido más?
 
El criterio principal es la urgencia y el impacto que podemos generar. Buscamos proyectos que realmente transformen vidas y que promuevan cambios sostenibles. Me han conmovido muchas historias, pero en especial las de niños que, gracias a nuestros programas de salud y educación, han tenido la oportunidad de construir un futuro mejor.

El programa #Upforschool ha beneficiado a niños en la República Dominicana y Haití.
 ¿Cómo visualiza el futuro de esta iniciativa y qué otros proyectos educativos le gustaría impulsar?
 
La educación es la base del desarrollo de cualquier sociedad, y #Upforschool ha sido una herramienta clave para garantizar que más niños tengan acceso a ella. Mi visión es expandir el programa para que llegue a más comunidades vulnerables y fortalecer iniciativas de educación tecnológica y formación en valores.

Además de su labor filantrópica, es madre y ha mencionado la importancia de inculcar valores en sus hijos. ¿Cómo equilibra su rol como madre con su compromiso con la fundación y qué lecciones espera que sus hijos aprendan de su trabajo?
 
El equilibrio es un reto constante, pero siempre trato de integrar a mis hijos en mi labor para que crezcan con una conciencia social y un sentido de responsabilidad hacia los demás. Quiero que aprendan que el éxito no se trata solo de lo que logramos individualmente, sino del impacto que dejamos en el mundo.

La fundación también trabaja en el ámbito internacional con organizaciones como Theirworld.
 ¿Cuáles considera que son los principales desafíos globales que afectan a la infancia hoy en día y cómo pueden abordarse?
 
Los desafíos son muchos: falta de acceso a educación de calidad, desnutrición, violencia y desigualdad. Para abordarlos, es fundamental la colaboración entre gobiernos, sector privado y organizaciones sin fines de lucro. Necesitamos un enfoque integral que combine políticas públicas, inversión social y educación para el desarrollo.

Mirando hacia el futuro, ¿cuál es su visión para The Doughty Family Foundation y qué sueños aún le gustaría cumplir a través de su labor humanitaria?
 
Mi visión es que la fundación siga creciendo y evolucionando, adaptándose a las nuevas necesidades del mundo y llegando a más personas. Sueño con ver a más niños recibiendo educación de calidad, a más familias con acceso a salud digna y a más comunidades empoderadas para transformar su realidad. Si logramos eso, habremos cumplido nuestra misión.

 
El Voluntariado Jesús con los Niños es una organización sin fines de lucro fundada en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, con el objetivo de brindar apoyo integral a niños hospitalizados y a sus familias. Su labor se enfoca en humanizar los servicios de salud, asegurando atención médica de calidad y apoyo emocional para los pequeños pacientes. Gracias a la colaboración de personas comprometidas como Lucy Doughty, la organización ha logrado expandir su impacto a través de la construcción y desarrollo de instalaciones vitales, como el Pabellón Mercia Doughty, el Salón de Cuidados Intensivos Nigel Doughty y el área de psicología de la Unidad Hemato-oncológica Pediátrica del Hospital Dr. Arturo Grullón. Además, Doughty ha sido reconocida como voluntaria distinguida, debido a su incansable apoyo y compromiso con la causa. 

Su liderazgo ha sido clave en la recaudación de fondos para la construcción del Hogar Jesús con los Niños, un proyecto destinado a ofrecer alojamiento seguro a las familias que deben trasladarse largas distancias para que sus hijos reciban tratamiento médico. Su espíritu altruista y su dedicación han sido fuente de inspiración para muchos, demostrando que la solidaridad y el compromiso pueden transformar vidas.