Impulsando el desarrollo empresarial iberoamericano a través del turismo sostenible

"Formamos una gran comunidad, que cuenta con una gran ventaja, y es que compartimos dos idiomas, arraigos culturales idénticos y una forma de sentir común."

                                                                                                   Narciso Casado


Con más de 35 años de experiencia en diplomacia corporativa, Narciso Casado se ha convertido en una figura clave en el desarrollo empresarial iberoamericano. Como Secretario Permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) desde su creación en 2015, ha liderado iniciativas fundamentales para fortalecer los lazos empresariales en la región.

El II Foro Iberoamericano de Turismo, que se celebrará los días 14 y 15 de mayo en Santa Marta, Colombia, representa uno de sus proyectos más significativos. Este evento, impulsado por CEIB, FIJE y PROCOLOMBIA, cuenta con el respaldo de instituciones prestigiosas como SEGIB, CAF, ONU TURISMO, COTELCO e ICEX. Bajo el lema "De la Innovación Social a la Competitividad Sostenible: El itinerario del cambio", el foro busca abordar temas cruciales como la innovación social, la empleabilidad y la formación en el sector turístico.

Su visión ha sido fundamental en la creación del "Espacio Empresarial Iberoamericano", una red que representa a más de 33 millones de empresas y que ha logrado consolidar una plataforma única para el diálogo y la colaboración entre diversos sectores de la economía iberoamericana.

Ante las proyecciones económicas para 2025 en Latinoamérica, ¿cómo puede el sector turístico actuar como catalizador para la recuperación económica post-pandémica en la región?
 
Creo firmemente que el turismo ha sido y sigue siendo clave para la recuperación económica post-pandémica en América Latina, impulsando el empleo y el desarrollo local. Su reactivación beneficia tanto a grandes empresas como a pequeños emprendedores, promoviendo la demanda de servicios esenciales. Muchos países están apostando por el turismo interno y sostenible, aprovechando la riqueza natural y cultural de la región para atraer a viajeros responsables. Además, la digitalización del sector, con herramientas como plataformas de reservas en línea e inteligencia artificial, ha modernizado la industria y mejorado la experiencia del turista.
 
Por otro lado, la diversificación de la oferta turística con rutas gastronómicas, turismo de aventura y eventos culturales permite captar nuevos mercados y distribuir mejor los ingresos. El apoyo gubernamental a través de incentivos fiscales y alianzas público-privadas ha sido clave para la reactivación del sector. Me gustaría recalcar también que la inversión extranjera en infraestructura turística será esencial para consolidar el crecimiento sostenible de la industria en la región.
 
Nuestro lema no es una casualidad, es todo un manifiesto de intenciones: #Iberoamérica, el turismo te hace grande.

 
En términos cuantitativos, ¿qué impacto económico espera que genere el sector turístico en Colombia y la región durante 2025? ¿Qué porcentaje del PIB regional podría representar?
 
La voz de Colombia se escucha cada vez más fuerte a nivel internacional en diversos ámbitos, entre ellos el turismo. En un informe muy interesante de BBVA Research, se prevé un aumento anual del 10% en visitantes internacionales hasta 2026, alcanzando unos ingresos de hasta USD 17.000 millones, consolidando a Colombia como destino emergente. Se muestra además que en 2023 el sector del turismo en Colombia representó el 4,5% del PIB nacional, con un 3,3% proveniente del turismo internacional y un 1,2% del turismo interno. Estas cifras reflejan el potencial del turismo para impulsar el desarrollo económico y social de Colombia.
 
En otro estudio elaborado por la OCDE se destaca que Colombia fue el país que más aumentó, y por mucho, el número de visitantes entre 2019 y 2023, entre un grupo de más de 35 países. En este crecimiento juegan un papel esencial instituciones como PROCOLOMBIA, que están llevando la marca “Colombia, el País de la Belleza” a todos los rincones del planeta. Además, en el plano empresarial, la ANDI-Asociación Nacional de Empresarios de Colombia y miembro del Consejo de Empresarios Iberoamericanos-CEIB, juega un papel fundamental en la promoción e impulso de la actividad de las empresas en el país, incluyendo el turismo.

La transformación digital está revolucionando todos los sectores. ¿Cómo ve la integración entre el sector financiero digital (fintech) y la industria turística en Iberoamérica? ¿Qué oportunidades presenta esta convergencia?
 
La integración entre el sector fintech y la industria turística en Iberoamérica representa una gran oportunidad para mejorar la accesibilidad, eficiencia y personalización de los servicios turísticos. La transformación digital contribuye a reinventar la forma en la que los viajeros planifican, reservan y experimentan sus viajes. 
 
Las fintech juegan un papel fundamental en este proceso y ayudan a llevar servicios financieros a comunidades que tradicionalmente han estado excluidas del sistema bancario formal. Esto puede impulsar el desarrollo del turismo en áreas rurales y remotas, donde el acceso a este tipo de servicios es limitado. Está claro que la simbiosis entre tecnología e industria turística tiene el potencial de transformar la experiencia del viajero, impulsar la inclusión financiera y estimular el crecimiento económico en el espacio empresarial iberoamericano.

Desde CEIB, ¿qué iniciativas concretas se están implementando para promover la innovación social y la competitividad sostenible en el sector turístico iberoamericano?
 
Justo ahora estamos inmersos en la organización del II Foro Iberoamericano de Turismo los días 14 y 15 de mayo en Santa Marta, Colombia. Un evento impulsado por el Consejo de Empresarios Iberoamericanos-CEIB, la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios-FIJE, PROCOLOMBIA y ONU Turismo, con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana-SEGIB; CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe; la Organización Internacional de Empleadores-OIE; ICEX Exportación e Inversiones y la Asociación Hotelera y Turística de Colombia-COTELCO, entre otras instituciones. Coincide además con el 500 Aniversario de Santa Marta y con una de las citas más importantes del turismo en el Caribe Colombiano, el Congreso organizado por COTELCO.
 
Una nueva línea de trabajo, el turismo sostenible, inclusivo e inteligente, que emprendimos el año pasado y que este año se consolida con la segunda edición de este Foro, que está totalmente enfocado en todo lo que me planteas. El evento durará dos días, el primero incluye un diálogo a puerta cerrada en torno a unas mesas ágiles de trabajo, entre sector público y privado de Iberoamérica para plantear los desafíos y prioridades del turismo en la región; y el segundo, abierto al público, en el que intervendrán expertos y representantes de gobiernos, instituciones, agencias de inversión y empresas, para profundizar en las demandas, retos y oportunidades en el sector.
 
En el foro se abordará el turismo de impacto y cómo pueden la innovación social y la adopción tecnológica ser motores de un nuevo paradigma en el sector; la importancia de promover el turismo sostenible, inclusivo e inteligente impulsando la participación de actores sociales y comunidades locales para asegurar que se beneficien lo que aporta el turismo y sus avances; el poder de lo local, articulando mecanismos público-privados para que las comunidades y el turismo sean un motor de desarrollo social; y la transformación del sector más humano de todos. Me gustaría citar una frase que he escuchado a Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo y que comparto plenamente: “El turismo es el sector económico más humano de todos y el principal reto que tiene, a nivel mundial, es la educación, tanto del sector como del turista”. Por eso, durante el foro trataremos también en profundidad otra de nuestras líneas de trabajo que consideramos prioritarias, que es la formación y la empleabilidad en el sector, siendo éstas las mejores fórmulas de inclusión social.

 

En el contexto del II Foro Iberoamericano de Turismo, ¿cómo se está abordando la brecha digital existente entre las grandes empresas turísticas y las PYMEs del sector?
 
La verdad es que desde la pasada edición ya pusimos el foco en este ámbito, apostando por lainnovación, por la calidad de los servicios turísticos, el avance en la digitalización, implementación de nuevas tecnologías, desarrollo de conocimiento e investigación. Consideramos fundamental la transformación inminente de la fuerza laboral del turismo, a través de un enfoque de formación y capacitación, que sea accesible para todos los segmentos sociales, adaptable a las nuevas tendencias tecnológicas y ágil de cara a las necesidades del mercado.
 
Es clave también el apoyo financiero y las alianzas público-privadas, para que las PYMEs adopten tecnología sin afectar su liquidez. Se están expandiendo también infraestructuras digitales en zonas rurales y turísticas, mejorando la conectividad y permitiendo que los emprendimientos locales accedan a mercados globales. 
 
Este año, pondremos de nuevo el foco en estas cuestiones, en promover la digitalización de nuevos modelos de negocios, nuevos productos y experiencias, en las Fintech y la IA, entre otros temas. Además, destacar que desde CEIB tenemos compartimos una línea de trabajo con la SEGIB que se centra precisamente en este ámbito. En 2024 celebramos el I Foro de Andorra: “Alianzas Público-Privadas para la Transición Digital”, durante el que insistimos en la importancia de las infraestructuras para la conectividad universal, siendo éste un paso decisivo frente a la brecha digital.

La sostenibilidad es un pilar fundamental en la agenda actual. ¿Qué medidas específicas propone para equilibrar el crecimiento económico del sector turístico con la preservación ambiental?
 
Pues esto es algo que abordamos en detalle en la última edición del Foro de Turismo y adoptamos un inventario de prioridades, en el que apostamos por impulsar una planificación turística del territorio que responda a una visión sostenible, que sea el resultado de la participación de todos los actores sociales involucrados; estimular el compromiso e implicación del turista en la transformación estructural del sector hacia la sostenibilidad; e identificar y enfocar esfuerzos en las comunidades vulnerables, facilitando su acceso a la formación y a las oportunidades de empleo, a mecanismos que promuevan la equidad y la inclusión laboral.
 
En esta línea hay una iniciativa muy interesante de ONU Turismo y CAF – Banco de Desarrollo para América Latina y Caribe, para promover el desarrollo sostenible y la diversidad cultural. Ambas instituciones han puesto en marcha el Reto de Turismo Indígena - América Latina y el Caribe, que busca identificar y apoyar proyectos innovadores que resalten la riqueza de las expresiones culturales y la relación con el medio ambiente de los pueblos indígenas en la región. Un claro ejemplo de la importancia que se otorga a la sostenibilidad y al “poder y respeto de lo local” desde distintas instituciones afines a la región.

Considerando su experiencia en diplomacia corporativa, ¿qué papel juegan las alianzas público-privadas en la modernización del sector turístico iberoamericano?
 
Las alianzas público-privadas son clave para la modernización del sector turístico en Iberoamérica, ya que permiten combinar recursos, conocimientos y capacidades del sector público y privado para impulsar la innovación, la sostenibilidad y la competitividad de los destinos turísticos.
 
Uno de sus principales beneficios es la inversión en infraestructura turística, incluyendo aeropuertos, carreteras, transporte sostenible y espacios culturales, lo que mejora la accesibilidad y experiencia del turista.  Además, facilitan la formación y capacitación del talento humano, promoviendo programas educativos en turismo sostenible y tecnologías aplicadas al sector. También permiten el desarrollo de estrategias de promoción conjunta, donde gobiernos y empresas privadas colaboran para posicionar a Iberoamérica como un destino turístico innovador y de alto valor agregado.
 
En definitiva, la colaboración entre ambos sectores es fundamental para abordar los complejos desafíos que enfrenta el turismo en la actualidad. Y foros como el que se va a celebrar en mayo en Santa Marta, me parecen imprescindibles no solo para mantener un diálogo, sino para fomentar y potenciar el compromiso y la acción público-privada. Al unir fuerzas y compartir experiencias, se generan ideas y soluciones, que se pueden aplicar localmente en cada país, impulsando así la continuidad de la agenda y la hoja de ruta iberoamericana. Todo ello se traduce en beneficios tangibles para las sociedades, impulsando el desarrollo de un turismo que fomente la prosperidad compartida. 


 
¿Cómo visualiza la integración de las nuevas tecnologías financieras (blockchain, pagos digitales, etc.) en el ecosistema turístico de la región para 2025?
 
Para 2025, la integración de nuevas tecnologías financieras en el ecosistema turístico de Iberoamérica será clave para mejorar la eficiencia, seguridad y accesibilidad en el sector. Blockchain jugará un papel fundamental en la transparencia de transacciones, permitiendo la verificación segura de reservas, contratos inteligentes en hoteles y aerolíneas, y programas de fidelización más eficientes. Además, facilitará pagos sin intermediarios, reduciendo costos y tiempos de procesamiento.
 
Los pagos digitales seguirán ganando terreno, ofreciendo a turistas nacionales e internacionales opciones más seguras y cómodas para realizar operaciones sin necesidad de efectivo. Esto impulsará la inclusión financiera de pequeños prestadores de servicios turísticos, facilitándoles el acceso a herramientas digitales para gestionar sus ingresos y mejorar su competitividad. Además, la adopción de criptomonedas en algunos destinos turísticos permitirá atraer a un segmento de viajeros que buscan otro tipo de opciones para sus pagos. Por otro lado, el uso de inteligencia artificial y big data en fintech optimizará la experiencia del viajero con financiamiento flexible y contribuyendo también a identificar y analizar patrones de consumo, para ofrecer ofertas personalizadas en tiempo real.

Desde una perspectiva más personal, después de más de 35 años en diplomacia corporativa, ¿cuál considera que ha sido su mayor contribución al desarrollo empresarial iberoamericano. 
 
Sin duda, mi mayor contribución o mejor dicho nuestra mayor contribución ha sido toda la actividad que desarrollamos a diario desde el Consejo de Empresarios Iberoamericanos, creado en el año 2015 y del que soy secretario permanente. Pero no hay duda de que deberíamos hablar de un trabajo común, de un esfuerzo colectivo cimentado en la colaboración y en la acción público-privada, y en la labor diaria que ejercemos las instituciones afines a Iberoamérica y las organizaciones empresariales miembros de CEIB-OIE; así como en la permanente cooperación que mantenemos con la Secretaría General Iberoamericana-SEGIB en todas las iniciativas que emprendemos.
 
Y, ¿cómo contribuimos al desarrollo empresarial de la región? Pues a través de los Encuentros Empresariales de las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno, sin duda la mejor herramienta de integración regional que existe. Posteriormente le damos seguimiento en el periodo entre Cumbres con una intensa actividad, en la que predominan nuestras líneas permanentes de trabajo: el Foro Iberoamericano de la Mipyme, cuya 7ª edición se celebrará en noviembre en Tenerife; el de Innovación Abierta; el de digitalización en Andorra y la empleabilidad juvenil, que se aplica de manera transversal a todos ellos.
 
Formamos una gran comunidad, que cuenta con una gran ventaja, y es que compartimos dos idiomas, arraigos culturales idénticos y una forma de sentir común. No cabe duda de que lo iberoamericano está vivo, como ha dicho en alguna ocasión el secretario general Iberoamericano, por eso debemos seguir apostando por todo aquello que nos identifica como región y que nos hace tan diferentemente iguales.
 
Lo importante es que uno haga las cosas con ganas y luego todo lo demás va saliendo. Todo este trabajo, esfuerzo y compromiso da para muchos años, y mientras pueda lo seguiré haciendo con la misma ilusión.  

Como líder en diferentes organizaciones empresariales, ¿qué legado le gustaría dejar en el desarrollo del turismo sostenible en Iberoamérica?
 
Yo creo que el legado ya lo estamos dejando entre todos los que formamos CEIB, y no solo se ve reflejado en el turismo, sino en todo lo que tiene que ver con la vida de las empresas. Contamos con una amplia red de redes, que se ha ido consolidando con el tiempo y que tiene su detonante en las reuniones de Presidentes de Organizaciones Empresariales de la OIE, treinta y tres ediciones ya, celebradas anualmente. 
 
Desde la creación de CEIB esta red se ha impulsado y diversificado. Hablamos con una sola voz de libertad y democracia, compromiso con el multilateralismo, integración regional, firme impulso al comercio intrarregional, defensa de la empresa, fomento de alianzas estratégicas, diálogo social, seguridad jurídica y social, competitividad, eliminación de barreras, simplificación administrativa, desarrollo de proyectos de infraestructuras, formación, empleabilidad, retención de talento, innovación y digitalización, colaboración público-privada, y sostenibilidad, entre otros.
 
También consolidar una iniciativa una iniciativa que hemos puesto en marcha con FIJE, y que denominamos el “Espacio Empresarial Iberoamericano”, representado por más de 33 millones de empresas de todos los sectores y tamaños; y en el que también tienen cabida las instituciones, la Academia, las instituciones…. Este sería nuestro legado.
 
La trayectoria de Narciso Casado y su dedicación al desarrollo empresarial iberoamericano ejemplifica el poder de la colaboración público-privada y el compromiso con la sostenibilidad. Su liderazgo en CEIB y la organización de eventos como el II Foro Iberoamericano de Turismo continúan forjando un camino hacia un futuro más integrado y próspero para la región, demostrando que la unión de esfuerzos y el respeto por la diversidad cultural son fundamentales para el progreso económico y social de Iberoamérica.