Elvira Arias Fundadora de Vogue and More y Vicepresidenta de Emprendedoras Latinas USA

Elvira Arias es una de las voces más representativas del liderazgo femenino latino en Estados Unidos. Empresaria, mentora y promotora del empoderamiento femenino, ha sabido unir su pasión por la moda con su compromiso social. Desde Vogue and More, su boutique con alcance binacional, hasta su rol como vicepresidenta del Club de Emprendedoras Latinas USA, Arias ha convertido cada iniciativa en una plataforma de visibilidad, apoyo y crecimiento para cientos de mujeres. Su convicción es clara: liderar desde el impacto social, no desde el reconocimiento individual.

La trayectoria de Arias está profundamente influida por la herencia cultural de su familia. Inspirada por mujeres resilientes y solidarias, ha desarrollado un estilo de liderazgo colaborativo y empático, en el que la justicia social y el bienestar colectivo ocupan un lugar prioritario. Esta visión le ha permitido generar espacios de formación y mentoría para mujeres en situación de vulnerabilidad, transformando vidas y consolidando su propio camino como una líder con conciencia y compromiso.

Además, defiende con firmeza el valor de las redes de apoyo entre mujeres. Para ella, estos espacios no solo fortalecen el liderazgo, sino que también derriban narrativas de aislamiento y competencia. Cree en el poder de la comunidad como motor de cambio, en la fuerza de las voces que se sostienen entre sí y en la capacidad de las mujeres para construir oportunidades equitativas cuando se reconocen como aliadas.

Con una mirada orientada a la sostenibilidad y la responsabilidad social, Arias busca dejar un legado ético en su entorno laboral. Aspira a demostrar que es posible obtener resultados sostenibles sin comprometer los valores humanos, y que el verdadero liderazgo se manifiesta en las decisiones cotidianas, en cómo se trata al equipo y en cómo se abren puertas para los demás. Su historia es una guía para liderar con coherencia, convicción y propósito.

A continuación te invitamos a leer la entrevista completa:

¿Cuál considera que ha sido su mayor contribución al desarrollo social de su comunidad y cómo ha impactado eso en su vida personal y profesional?

Mi mayor contribución ha sido generar espacios de formación y empoderamiento para mujeres en situación de vulnerabilidad. Desde talleres comunitarios hasta programas de mentoría, he trabajado para que más mujeres se reconozcan como agentes de cambio en sus propios entornos. Esta labor me ha transformado profundamente: me ha enseñado a liderar con humildad, a escuchar con empatía y a valorar la fuerza que emerge cuando las personas creen en su propio potencial. Profesionalmente, me ha consolidado como una líder con propósito, guiada por el impacto social más que por el reconocimiento
individual.

En su experiencia, ¿qué papel juegan las redes de apoyo entre mujeres en el fortalecimiento del liderazgo femenino y en la construcción de oportunidades equitativas?

Las redes de apoyo entre mujeres son fundamentales; son nuestras raíces y nuestras alas. He sido testigo y parte de círculos de mujeres que no solo comparten experiencias, sino que abren caminos, recomiendan, impulsan y sostienen. Estas redes nos permiten desafiar narrativas de competencia y aislamiento que históricamente nos han limitado. El liderazgo femenino florece cuando se construye en comunidad, cuando sentimos que no estamos solas, que nuestras voces importan y que hay otras mujeres sosteniéndonos mientras abrimos camino.

¿Cómo ha influido su trasfondo familiar y cultural en su estilo de liderazgo actual?

Mi liderazgo se forjó en la fuerza de las mujeres de mi familia: abuelas resilientes, madres sabias, tías solidarias. Crecí en una cultura donde el trabajo colectivo, la dignidad y el cuidado mutuo eran pilares. Esto se traduce en un liderazgo colaborativo, cercano, que prioriza el bienestar del equipo y la justicia social por encima de los intereses personales. Mi identidad cultural no es solo un origen: es una brújula ética y emocional que guía cada una de mis decisiones.

En términos de sostenibilidad y responsabilidad social, ¿qué legado espera dejar en su ecosistema laboral?

Aspiro a dejar un legado de conciencia, equidad y coherencia. Deseo que las personas con las que he trabajado recuerden que es posible construir resultados sostenibles sin sacrificar los valores humanos. Que la responsabilidad social no es un eslogan, sino una práctica cotidiana que se refleja en cómo tratamos a los demás, en cómo cuidamos el entorno y en cómo usamos nuestra posición para abrir puertas a quienes aún no han tenido voz. Quiero que mi paso por cualquier institución deje una huella ética que inspire a otros a liderar con integridad.

 

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