La estrategia también se piensa con el corazón

Desde la planificación hasta la mentoría, acompaña a mujeres a liderar con autenticidad, estructura y visión social

                                                                                        Andreina Pantin Vegas

Desde su convicción de que las ideas bien estructuradas pueden cambiar realidades, Andreina Pantin ha construido una carrera que entrelaza estrategia, creatividad y acción con impacto social. Su camino profesional, que comenzó en el mundo corporativo y evolucionó hacia la consultoría de innovación, la ha posicionado como una referencia clave en el ecosistema emprendedor de América Latina. Es licenciada en Administración de Empresas por la UNIMET, MBA del IESA, y posee estudios en Emprendimiento e Innovación, así como una certificación en Emprendimiento Femenino por la Universidad de Cornell.

Luego de siete años liderando lanzamientos de productos en empresas de consumo masivo, Pantin decidió transitar al mundo de la consultoría estratégica. Desde hace más de una década, acompaña a organizaciones, instituciones y emprendedores en la creación de soluciones sostenibles, planes de negocio, estrategias de mercadeo y procesos de innovación con una mirada centrada en las personas.

Su metodología “Emprendiendo paso a paso” ha empoderado a cientos de mujeres a transformar sus ideas en proyectos viables. Integrando herramientas como Design Thinking, Lean Startup y Océano Azul con un lenguaje accesible y humano, esta guía se ha convertido en una hoja de ruta esencial para quienes buscan emprender con propósito y estructura.

Pantin reconoce que, aunque las mujeres cuentan con una gran capacidad para innovar desde la empatía, el impacto social y la conexión emocional con sus audiencias, todavía enfrentan barreras estructurales. Por eso, su trabajo no se limita a la estrategia empresarial: también se enfoca en fortalecer la mentalidad emprendedora, el empoderamiento personal y la capacidad de tomar decisiones desde la confianza.

Como mentora del Canal de Empresarias desde 2018, ha sido testigo del poder de las redes de apoyo para impulsar el crecimiento femenino. En sus palabras, pertenecer a una red es muchas veces un antes y un después para las emprendedoras, no solo por los recursos y conocimientos compartidos, sino por las conexiones humanas que se generan.

Ha trabajado con empresas como Piaggio, Laboratorios Vita y Banesco, y lideró proyectos memorables como el relanzamiento de la marca Borocanfor. En ese caso, logró rejuvenecer una marca tradicional sin perder su esencia, equilibrando modernidad con la fidelidad emocional de sus consumidores.

Su experiencia en talleres de innovación con equipos diversos y multiculturales le ha demostrado que la riqueza está en la diversidad de perspectivas. Cree firmemente que el respeto y la apertura mental son claves para que esa diversidad se convierta en sinergia y acción.

Fiel a sus principios de autenticidad, honestidad y mejora continua, Pantin transmite a quienes la rodean que la excelencia no es perfección absoluta, sino avanzar con coherencia, aprender en el camino y nunca perder de vista el valor de lo que nos hace únicas. Su liderazgo femenino, empático y estratega, representa fielmente el tipo de transformación que está reescribiendo las reglas del mundo empresarial. 

A lo largo de su trayectoria profesional, ¿cómo ha logrado combinar la innovación estratégica con un enfoque centrado en el desarrollo femenino?

Tanto trabajando con el equipo de desarrollo de productos —conformado principalmente por mujeres— como con emprendedoras, he comprobado que las mujeres poseemos un gran poder de creación, sentido social y empatía, factores clave para innovar. Como consultora y mentora, he aprovechado estas cualidades naturales para impulsar a mis clientas a desarrollar negocios que no solo generen ingresos, sino también impacto social. Asimismo, la capacidad femenina de conectar empáticamente con el cliente me ha servido para motivarlas a conocerlo más profundamente y entender sus necesidades y deseos, con el fin de generar soluciones de mayor valor.

Aunque contamos con muchas fortalezas para emprender, aún se requiere mayor apoyo en empoderamiento, recursos financieros y equidad en la carga del hogar. Por ello, mi trabajo comienza por fortalecer la mentalidad y el empoderamiento, para que las emprendedoras confíen en sí mismas y en sus proyectos. Además, abordamos estrategias de productividad y priorización, ya que conciliar la vida profesional y familiar sigue siendo un gran reto.

Usted ha liderado planes de negocio en distintos mercados de América Latina. ¿Qué desafíos ha enfrentado como mujer en estos procesos y cómo los ha superado?

Uno de los principales desafíos fue ingresar en espacios dominados por hombres —inversionistas, directivos, ejecutivos— donde, al ser consultora independiente, muchas veces se percibía mi labor como un emprendimiento de medio tiempo o una extensión de mi rol maternal. Esto me obligó a proyectar una presencia profesional firme desde el primer momento y, sobre todo, dejar que mis resultados hablaran por mí.

La clave fue escuchar activamente a mis clientes, demostrar mi experiencia y entregar resultados que superaran sus expectativas, convirtiéndome en una aliada estratégica. En este entorno, donde las relaciones se basan en la confianza, aprendí que ser cercana no implica estar disponible 24/7, y que el respeto profesional se construye estableciendo límites claros y saludables.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son las competencias clave que definen el liderazgo femenino en la actualidad?

Como mencioné antes, la empatía y la capacidad de ponerse en el lugar del otro nos permite conectar emocionalmente con las personas. A esto se suma nuestra sensibilidad social, que lleva a muchas mujeres a crear negocios con impacto positivo en sus comunidades. Por ejemplo, una emprendedora ideó un marketplace para productos de bebé luego de conocer el caso de una madre asesinada durante una venta informal; como madre, la noticia le afectó profundamente y decidió crear una startup segura para otras madres.

Además, la resiliencia y la adaptabilidad son competencias femeninas fundamentales, ya que nos permiten levantarnos en momentos difíciles y ajustar nuestros planes sin perder el propósito.

En su experiencia como autora de la metodología "Emprendimiento Paso a Paso", ¿qué impacto ha observado en las mujeres emprendedoras que la han aplicado?

Esta metodología les ha proporcionado una hoja de ruta clara, generando mayor confianza y una base sólida para desarrollar sus negocios. Muchas de las profesionales con las que he trabajado no tienen formación en administración, y el método les permite entender conceptos clave como la investigación de mercado o el análisis financiero.

El área financiera, especialmente, suele ser un punto débil. Recuerdo el caso de una empresaria que ya tenía su negocio en marcha, pero no conocía sus costos reales; al hacer el análisis, descubrió que ganaba mucho menos de lo que pensaba. Con estrategias de ajuste de precios y aumento de clientes, logró incrementar sus ganancias.

¿Qué papel considera que juegan las redes de mentoría y apoyo en el crecimiento profesional de las mujeres en el entorno corporativo?

Desde 2018, soy speaker y mentora en el Canal de Empresarias y he sido testigo de cómo estas redes empoderan a las mujeres. No solo brindan recursos y mentoría, también generan conexiones valiosas que se traducen en amistades, clientas, proveedoras y experiencias compartidas. En el ámbito corporativo, existen redes como ADP en Panamá, que fomentan la inclusión de mujeres en juntas directivas.

A través de sus talleres de innovación, ha capacitado a diversos equipos. ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que se lleva de trabajar con grupos diversos y multiculturales?

En mis talleres de innovación conformamos equipos multidisciplinarios, con personas de distintas áreas, géneros, culturas y generaciones. Cuanto más diverso es el grupo, mayor es la sinergia y más rica la conversación. Sin embargo, es crucial establecer una comunicación basada en el respeto y la apertura, pues incluso hablando el mismo idioma, pueden existir diferencias en la forma y tono de expresión.

¿Podría compartirnos algún dato que refleje el éxito o impacto tangible de alguna de sus estrategias implementadas en organizaciones como Piaggio, Laboratorios Vita o Banesco?

Uno de los proyectos más significativos fue el relanzamiento de la marca Borocanfor, un talco para pies con más de 60 años en el mercado venezolano. Aunque su desempeño era excelente, su imagen estaba desactualizada. Realizamos un rediseño del empaque, refrescamos el logo y la etiqueta, manteniendo los colores originales para conservar la esencia de la marca. Además, lanzamos una nueva versión del producto. El resultado fue un rejuvenecimiento exitoso de la marca, que logró mayor atractivo sin perder su identidad.

Finalmente, en lo humano, ¿qué valores o principios personales considera que han sido pilares fundamentales en su camino profesional y cómo los transmite a quienes la rodean?

Para mí, la autenticidad es fundamental. Todos somos únicos, y eso es lo que nos diferencia. Siempre recuerdo un ejercicio fotográfico en el que, pese a tener el mismo modelo y entorno, ninguna imagen fue igual; cada persona aportó su perspectiva y estilo. Así funciona también con los proyectos profesionales.

La honestidad y la búsqueda de la excelencia también guían mi camino. Aunque en innovación he aprendido que “mejor hecho que perfecto”, es parte de mi naturaleza querer mejorar constantemente. Hoy comprendo que la mejora continua se puede lograr sobre la marcha.