Banco Mundial movilizó más de US$3,000 millones para apoyar una agenda centrada en servicios y resiliencia
La gestión de Alexandria Valerio, como Representante Residente para la República Dominicana, América Latina y el Caribe -hasta junio de este año-, deja una huella profunda en la agenda de desarrollo del país. Con una trayectoria profesional de más de 25 años, y con experiencia en regiones tan diversas como África, Asia y América Latina, Valerio asumió el liderazgo en 2020, en un momento crítico marcado por la pandemia del Covid-19. Desde entonces, su visión estratégica ha sido clave para consolidar una cooperación multilateral efectiva, que hoy se traduce en resultados concretos y transformadores para la nación caribeña.
Doctora en educación comparativa y economía por la Universidad de Columbia y con una sólida formación en administración pública, Valerio ha puesto su conocimiento al servicio de políticas públicas que promuevan la equidad, el crecimiento sostenible y el fortalecimiento del capital humano. Durante su gestión, el Banco Mundial ha movilizado más de 3,000 millones de dólares en financiamiento, triplicando la cartera inicial, en apoyo a sectores estratégicos como salud, energía, agua, vivienda, agricultura y modernización institucional.
Uno de los aspectos más relevantes de su gestión ha sido su enfoque integral sobre el desarrollo humano, donde se combinan programas de inclusión productiva, fortalecimiento de habilidades laborales y promoción de empleos de calidad. Iniciativas como INSPIRE y los programas de migración laboral segura muestran un compromiso con las personas, especialmente con las poblaciones más vulnerables.
En paralelo, ha sabido cultivar relaciones sólidas con el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, apostando por estructuras de cooperación basadas en el diálogo, la confianza y la alineación de objetivos estratégicos. Esta visión colaborativa ha sido fundamental para avanzar en reformas sustanciales, que hoy posicionan al país como referente regional en protección social, atracción de inversiones y resiliencia climática.
Valerio se despide del país dejando un legado que trasciende los números. Ha contribuido a diseñar políticas que apuntan a mejorar vidas, a expandir oportunidades y a cimentar un futuro más justo y próspero. En su próxima etapa, con nuevas responsabilidades en la estrategia regional de América Latina y en el desarrollo de agendas de conocimiento a nivel global, seguirá impulsando una visión transformadora desde el corazón de las operaciones del Banco Mundial.
Durante su gestión como representante residente del Banco Mundial en República Dominicana, ¿cuáles considera que han sido los proyectos más transformadores y cómo estos han contribuido al desarrollo sostenible del país?
Inicié mi gestión en 2020, en pleno contexto de pandemia y confinamiento. Desde el primer día, pude constatar la visión y el compromiso del Gobierno Dominicano, y el Banco Mundial respondió a la altura de ese reto. Durante mi tiempo en el cargo, logramos avances significativos en múltiples sectores, incluyendo salud, protección social, energía, agua, vivienda y gestión de riesgos y desastres, entre otros.
En términos cuantitativos, ¿podría compartir las cifras más relevantes de su gestión, incluyendo el volumen total de la cartera de proyectos, número de programas implementados y beneficiarios directos alcanzados?
Al iniciar mi gestión en 2020, el portafolio de operaciones del Banco Mundial en el país ascendía a casi US$500 millones. Para 2025, el compromiso total es de US$2,600 millones. La cartera activa actual asciende a US$1,890 millones en apoyo a sectores clave como energía, salud, modernización del Estado, vivienda, agua potable y saneamiento, agricultura resiliente y protección social. Cada una de estas operaciones tiene beneficiarios distintos, alineados con las prioridades estratégicas del país.
Durante su período como representante residente, ¿cuál ha sido el monto total de inversiones y financiamiento movilizado por el Banco Mundial en República Dominicana, y cómo se ha distribuido entre los diferentes sectores prioritarios?
Durante mi gestión, el Banco Mundial ha movilizado más de US$3,000 millones en financiamiento para apoyar una agenda de desarrollo del Estado centrada con un enfoque en mejorar los servicios públicos, generar más empleos de calidad y aumentar la resiliencia de la infraestructura del país frente al cambio climático. Este aumento en el financiamiento para el sector público es parte de una estrategia más amplia que busca apalancar inversión privada en sectores clave del desarrollo. Para acelerar la ejecución de los proyectos, contamos con una estrategia adaptada al terreno y de apoyo a los equipos.
Considerando su extensa experiencia en educación y desarrollo de competencias, ¿qué iniciativas específicas ha implementado para fortalecer el capital humano en República Dominicana y qué resultados tangibles se han alcanzado?
Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial, ha enfatizado que el desarrollo del capital humano y la generación de empleo son fundamentales para desbloquear el potencial de las personas, ofreciendo un camino para salir de la pobreza, empoderar a las mujeres, dar esperanza a las nuevas generaciones y construir comunidades más fuertes. Este es un tema que llevo muy cerca de mi corazón, ya que he dedicado gran parte de mi carrera profesional—tanto como investigadora, autora académica y gerente de operaciones en distintas regiones del mundo—a promover políticas y programas que fortalezcan las oportunidades de aprendizaje, inclusión productiva y desarrollo del talento humano.
Desde el Banco Mundial, apoyamos al país en la generación de empleo a través de programas como INSPIRE, apoyo al sistema de salud e infraestructura sanitaria, y un programa enfocado en fortalecer las habilidades de los trabajadores dominicanos y facilitar una migración legal, ordenada y segura hacia el mercado europeo.
¿Cómo ha evolucionado la relación entre el Banco Mundial y las instituciones dominicanas durante su período, y qué estructuras de cooperación considera más efectivas para el futuro?
El liderazgo estratégico del Gobierno ha sido fundamental para avanzar en la agenda de desarrollo. A lo largo de mi trayectoria, las rigurosas y productivas reuniones con los ministerios de Economía y Hacienda han tenido un impacto significativo en la ejecución de reformas clave.
Asimismo, he sido testigo de una creciente sinergia con el sector privado, la academia, la sociedad civil y nuestros socios de cooperación internacional. De cara al futuro, serán mas efectivas aquellas estructuras de cooperación basadas en el diálogo continuo y en la alineación de objetivos estratégicos con el gobierno nacional, para asegurar una implementación efectiva y sostenida de las políticas públicas.
Considerando su experiencia previa en múltiples regiones del mundo, ¿qué aspectos únicos o particulares ha encontrado en el proceso de desarrollo de República Dominicana que podrían servir como modelo para otros países?
El país ha registrado un aumento sostenido en la inversión extranjera directa, especialmente en el sector turístico, impulsado por políticas públicas favorables y un entorno macroeconómico atractivo para los inversores. Paralelamente, ha avanzado en la redución de los riesgos climáticos y la conservación de la biodiversidad. Su sistema de Protección Social es un referente global y el entorno de estabilidad política combinado con un sector privado dinámico han sido fundamentales para el desempeño económico excepcional del país, y que le ayudarán a transitar con mayor fortaleza tanto los vientos a favor como los vientos en contra que puedan surgir en un contexto global de constantes transformaciones.
Al concluir su gestión, ¿cuál considera que es el legado más significativo que deja en República Dominicana y qué visión tiene para el futuro desarrollo del país en colaboración con el Banco Mundial?
Haber servido como representante del Banco Mundial en la República Dominicana ha sido uno de los capítulos más significativos de mi trayectoria profesional y personal.
El legado más significativo que dejo es, sin duda, haber contribuido junto a nuestras contrapartes nacionales al diseño e implementación de políticas públicas que aspiran a mejorar vidas y hacer realidad los sueños de las familias dominicanas.
A futuro, el Banco Mundial seguirá comprometido a través de un programa ambicioso que acompañe el crecimiento económico del país, y que garantice que la prosperidad y el bienestar lleguen a más dominicanos y dominicanas—hoy y en las generaciones por venir.
¿Podría compartirnos cuál será su próximo rol dentro del Banco Mundial y qué expectativas tiene para esta nueva etapa?
Mi próximo rol en el Banco Mundial combinará responsabilidades vinculadas a la estrategia regional de operaciones para América Latina y el Caribe, y el desarrollo de agendas de conocimiento a nivel global, especialmente en formación y capacitación innovadoras, alineadas con el contexto actual y las demandas del mercado laboral. Una fuerza laboral actualizada será clave para atraer inversiones, generar empleos de calidad y fortalecer las cadenas de valor.