Donde nace la voz, comienza el cambio

Comunicar es servir, amplificar y contribuir activamente a la construcción de una sociedad más consciente e inclusiva.

                                                                                                                              Alejandra Chaparro

Desde las salas de redacción de CNN en Español y Telemundo hasta los espacios estratégicos donde hoy se diseñan campañas que cruzan fronteras, Alejandra Chaparro ha construido una carrera guiada por un propósito claro: amplificar las voces que merecen ser escuchadas. Fundadora de 17 Entertainment PR y referente en el mundo de la comunicación multicultural en Nueva York, Alejandra combina su instinto periodístico con una visión aguda del poder de las narrativas auténticas.

Su trabajo trasciende los titulares y se traduce en impacto tangible, ya sea liderando el alcance latino en la campaña presidencial de RFK Jr., empoderando a emprendedoras a través de WE NYC, o guiando marcas y voceros a posicionarse con verdad y propósito en un mercado diverso. Su compromiso con la representación, la inclusión y la transformación comunitaria la ha convertido en una estratega con causa y en una mentora que inspira desde la experiencia.

Factor de Éxito conversó con esta estratega de la comunicación, quien nos invita a reflexionar sobre el poder de las historias bien contadas, el rol de la comunicación como puente entre realidades y oportunidades, y la capacidad de las mujeres, especialmente las latinas, para liderar con autenticidad, romper esquemas y transformar el mundo desde su propia voz. 

''Después de varios años trabajando en distintos medios de comunicación, puedo decir con certeza que cada historia, cada reportaje y cada entrevista representaron una oportunidad invaluable para amplificar no solo una, sino miles de voces que buscaban ser escuchadas. Muchas de esas historias no solo me transformaron a nivel personal, sino que también resonaron profundamente en quienes las recibieron'', señaló Chaparro.

Como periodista, asiduamente ejerció con un profundo compromiso por el equilibrio y la objetividad. Hoy, desde el mundo de las relaciones públicas, asume una responsabilidad distinta pero igual de poderosa: ser la voz (y a veces el eco) de personas, causas y comunidades que no siempre saben cómo comunicar su mensaje o a quién hacerlo llegar. Para Alejandra, hacer comunicación con propósito es ser un puente entre las historias que merecen ser contadas y el impacto que pueden generar. 

''Creo firmemente que cuando una voz se escucha con respeto, nace una posibilidad de cambio. Y mi propósito es justamente ese: abrir espacio para que las historias correctas lleguen a las personas correctas, en el momento en que más se necesitan'', expresó.

Desde su experiencia como periodista en medios como CNN en Español, Telemundo, al igual que varios medios de comunicación internacionales desarrolló un instinto noticioso muy afinado y fue el saber identificar qué historia merece ser contada, cómo contarla con impacto y, sobre todo, cómo conectar con las emociones y necesidades del público. Ese mismo enfoque lo ha trasladado al mundo de las relaciones públicas.

''Al diseñar campañas de relaciones públicas para Estados Unidos y América Latina, aplico ese criterio editorial para construir mensajes que no sólo informen, sino que generen conversación, credibilidad y relevancia cultural. Entender lo que buscan los medios y cómo anticipar ángulos que puedan captar su atención sin perder la autenticidad de la marca es muy importante. Además, combino esa mirada periodística con estrategias de posicionamiento que respetan las diferencias de cada mercado, adaptando el tono, los voceros y los canales según la audiencia. La dinámica de los medios ha venido cambiando, especialmente tras la pandemia, por lo que adaptarse es esencial para mantenerse vigente'', enfatizó.

Para Alejandra, liderar el alcance latino en la campaña presidencial de RFK Jr. ha sido una experiencia profundamente transformadora, además de una gran responsabilidad. ''Me permitió conocer y escuchar de cerca las inquietudes, aspiraciones y frustraciones de las comunidades latinas en distintas partes del país, desde Nueva York, Florida, Texas, New Jersey, hasta California. Uno de los mayores aprendizajes ha sido que nuestra comunidad no es monolítica: hay una gran diversidad de voces, historias y prioridades que merecen ser representadas con respeto y precisión, pero desafortunadamente no lo están'', expresó.

''También entendí que las narrativas multiculturales no son un complemento en el panorama político actual, son esenciales. Estamos en un momento donde los votantes latinos, afrodescendientes, asiáticos y de otras comunidades diversas están reclamando espacios, no solo para ser escuchados, sino para influir en las decisiones que les afectan directamente. Las campañas que no integren estas voces desde su origen están destinadas a desconectarse de una parte fundamental del electorado. Creo firmemente que el futuro político de Estados Unidos se está escribiendo desde estas narrativas multiculturales, y como estrategas de comunicación, tenemos la responsabilidad de amplificarlas con honestidad, empatía y propósito'', afirmó.

Como mentora en WE NYC y jurado en competencias de startups, Alejandra ha visto de cerca el poder transformador que tienen las mujeres cuando se atreven a emprender desde su verdad y lo que les apasiona. En un mercado tan diverso y competitivo, lo que realmente diferencia a una marca es la autenticidad con la que nace y se comunica.

''Siempre les digo a las emprendedoras: tu historia es tu superpoder. No necesitas encajar en moldes tradicionales ni imitar a otros. Lo esencial es tener claridad sobre quién eres, por qué haces lo que haces, y cómo tu propuesta genera impacto en la vida de los demás. Cuando una mujer se conecta con esa raíz, su marca no solo se posiciona: emociona, inspira y trasciende. También es fundamental abrazar la diversidad como una fortaleza. Entender que nuestras experiencias culturales, nuestros acentos, nuestras raíces… todo eso aporta valor. Las marcas auténticas no buscan agradar a todos, buscan resonar con quienes realmente comparten sus valores'', subrayó.

Empoderar a una mujer para que hable con su propia voz, en su propio idioma, con estrategia y corazón, es abrir la puerta a un liderazgo que cambia realidades.

Alejandra compartió un mensaje inspirador para la nueva generación de latinas que están listas para transformar sus comunidades, ''les diría: no minimices tu voz, no te disculpes por tu pasión o tus defectos, y nunca subestimes el poder que tienes cuando decides liderar desde el corazón. Tampoco te limites, ni tengas temor de seguir tu llamado''. A esto añadió, ''nuestra historia como mujeres latinas es rica en resiliencia, creatividad y coraje. Usa tu voz no solo para contar historias, sino para reescribir narrativas y romper paradigmas. Usa tu creatividad para abrir espacios donde antes solo había barreras. Y lidera con propósito, con empatía y con la firme convicción de que tu visión puede mover montañas''.

Tus raíces son tu fuerza. Tu voz es tu legado. El futuro no es algo que haya que esperar, es algo que creamos. Una palabra, una idea, un acto de coraje cada vez.

Sección Especial