Sanar desde la empatía, liderar desde el servicio

Con una sólida trayectoria en el ámbito clínico y social, esta líder ha hecho de la vulnerabilidad una fortaleza, creando espacios de apoyo emocional donde el dolor se convierte en propósito y la sanación en camino compartido.

                                                                                                                             Wendy Montas Penzo

Liderar con propósito es servir con el corazón. Esa frase parece resumir la trayectoria de Wendy Montas Penzo, también conocida por muchos como Lola: una mujer cuya vida ha sido testimonio de compasión, fe y liderazgo transformador. Desde su rol como consejera clínica en la ciudad de Nueva York hasta sus iniciativas comunitarias en Nueva Jersey, Wendy ha acompañado historias difíciles que, gracias a su guía, se han convertido en relatos de esperanza y resiliencia.

Con más de 15 años de experiencia en salud mental y protección infantil, ha fundado organizaciones como Leaders Creating Leaders y la Fundación Apoyando Vidas Más Fuertes, desde donde impulsa el bienestar emocional de comunidades vulnerables. Su voz, clara y firme, también resuena a través de su libro Más Fuerte que el Dolor, donde invita a los hombres a abrazar su vulnerabilidad y priorizar su salud mental sin miedo ni prejuicio.

Pero más allá de sus títulos y certificaciones, Wendy encarna una verdad poderosa: que servir a los demás desde la empatía y la autenticidad no solo transforma vidas, sino que también despierta líderes. En esta entrevista, Factor de Éxito exploró su misión, su visión de liderazgo y cómo ha logrado sostenerse, y acompañar a otros, desde el amor, la fe y la acción comprometida.

A lo largo de su camino como consejera y servidora comunitaria, ha vivido muchas experiencias significativas, pero sin duda, una de las más transformadoras para Wendy fue acompañar a una madre soltera inmigrante que llegó a su programa enfrentando múltiples desafíos: sin hogar, sin empleo y con una profunda sensación de derrota.

''A través de mi trabajo como trabajadora social para la ciudad de Nueva York, logramos ubicarla en un albergue, conectarla con recursos vitales para ella y sus hijos, y brindarle mentoría emocional. Meses después, no solo consiguió un empleo digno, sino que también fundó un pequeño negocio, y hoy en día se ha convertido en mentora para otras mujeres que enfrentan situaciones similares. Ver cómo, con apoyo, herramientas y fe, una persona puede transformar su dolor en propósito reafirmó profundamente mi misión de vida: servir, guiar y empoderar a quienes han sido invisibilizados por el sistema. Fue en ese momento cuando comprendí que mi labor no es solamente ofrecer ayuda, sino también despertar líderes que, como ella, continúen multiplicando esperanza y transformación en sus comunidades'', indicó.

Esa experiencia le recordó que el liderazgo no se impone, se inspira; y que cada historia que acompañamos tiene el potencial de convertirse en un poderoso testimonio de resiliencia y cambio.

''Desde la Fundación Apoyando Vidas Más Fuertes, creemos que la compasión es el punto de partida para todo proceso de sanación y transformación. Promover un enfoque efectivo frente a temas tan delicados como el autismo, el abuso sexual y la salud mental requiere no solo conocimiento técnico, sino también humanidad, escucha activa y un profundo respeto por la dignidad de cada persona'', compartió.

En la fundación se diseñan programas integrales que combinan acompañamiento emocional, apoyo familiar, intervención educativa y acceso a recursos terapéuticos, entendiendo que cada caso es único y merece atención personalizada. Para las familias con niños en el espectro autista, ofrecen orientación continua y talleres inclusivos. Para sobrevivientes de abuso, crean espacios seguros de confianza y empoderamiento, donde su voz es escuchada y respetada. Y para quienes enfrentan desafíos de salud mental, trabajan en romper estigmas, promoviendo el autocuidado y la atención temprana como derechos fundamentales.

Además, se enfocan en organizar pequeños retiros de sanación, donde invitan psicólogos, terapeutas y un equipo profesional capacitado; para ofrecer espacios de reflexión, descanso emocional y sanación interior. Estos retiros están diseñados desde el amor, la empatía y el respeto, permitiendo a los participantes reconectar con su historia y su fuerza interior.

''Nuestra misión es hacer visible lo invisible, caminar junto a las personas en su proceso y recordarles que no están solas. Ser compasivos no significa ser frágiles; significa tener el coraje de ver el dolor del otro y actuar con amor, estrategia y compromiso. Esa es la base de nuestro trabajo: sanar desde la empatía y transformar desde la acción'', afirmó.

Durante años, Wendy ha trabajando en comunidades. Se ha encontrado con hombres que, pese a cargar dolores profundos, no encontraban espacios seguros para hablar de sus emociones sin ser juzgados o señalados como débiles. Esto le motivó a escribir el libro ''Más Fuerte que el Dolor'', especialmente después de tantos años de vivir una experiencia de dolorosa, el ver cómo tantos hombres están llenos de ansiedad, estrés y no dicen nada, cómo guardan en silencio su sufrimiento. También me impactó profundamente el alto nivel de hombres que se suicidan cada año.

''Con este libro, quise enviar un mensaje claro: la vulnerabilidad no debilita al hombre, lo humaniza y lo fortalece. Espero que quienes lo lean se sientan validados, acompañados y comprendan que cuidar su salud emocional es un acto de amor propio y también un regalo para sus familias y comunidades'', sostuvo.

A través de Líderes Creando Líderes, Wendy acompaña a emprendedores en sus desafíos personales y profesionales, y desde esa experiencia afirma que la salud emocional es la base invisible que sostiene cualquier proyecto o negocio. Detrás de cada estrategia, cada venta y cada logro, hay una persona lidiando con miedos, frustraciones y momentos de incertidumbre. Si esa dimensión emocional no se cuida, todo lo construido puede venirse abajo ante el primer obstáculo. Además, el burnout es una realidad muy presente entre emprendedores y empresarios: agotamiento extremo, estrés crónico, y un profundo desgaste que, si no se atiende, puede afectar no solo la productividad, sino también la salud física y mental. Compartiendo con ellos, ha visto cómo muchas veces cargan con traumas del pasado no trabajados, necesidades emocionales insatisfechas y un sentimiento de soledad que, silenciosamente, va erosionando su energía y pasión.

''En Líderes Creando Líderes, enseñamos que liderar un negocio empieza por liderarse a uno mismo, cultivando la resiliencia, la inteligencia emocional y la capacidad de manejar el estrés. Un emprendedor con salud emocional es más flexible, creativo y capaz de adaptarse a los cambios. Por eso creemos que un negocio sostenible no solo necesita un buen plan financiero, sino también un líder que sepa sostener su propio bienestar y sanar sus propias heridas'', mencionó.

Para Wendy, combinar la formación clínica, fe, liderazgo y empatía le recuerda cada día que es humana y que también necesita cuidar de sí misma. 

  • La formación clínica me da herramientas prácticas para acompañar a otros.
  • La fe me sostiene en los momentos de incertidumbre.
  • El liderazgo me empuja a tomar decisiones difíciles.
  • La empatía me conecta con la humanidad de cada persona que sirvo. 

La experta en salud mental expresa que no se trata de elegir uno u otro, sino de reconocer que todos se complementan y se nutren mutuamente. ''Mantengo este equilibrio priorizando mi bienestar emocional y espiritual, dedicando tiempo a la reflexión personal, buscando espacios de descanso y rodeándome de personas que me recuerdan quién soy más allá de mis títulos o roles. He aprendido que no puedo dar lo que no tengo, por eso invierto en mi propio crecimiento, en mi sanación y en mi conexión con algo más grande que yo'', continuó.

''Mi consejo para quienes desean servir con propósito y autenticidad es que empiecen por conocerse profundamente, trabajar en sus propias heridas y en su sanidad emocional, y no tengan miedo de mostrar su vulnerabilidad. Que fortalezcan su conexión interior y aprendan a escuchar antes de hablar. Servir desde la autenticidad significa estar dispuestos a crecer, equivocarse, aprender y mantenerse firmes en sus valores, incluso cuando sea incómodo. Implica tener la humildad de aprender cada día, construir relaciones genuinas y entender que liderar no es controlar, sino inspirar y acompañar a otros desde el amor, la coherencia y la paciencia. Solo así se puede sostener un servicio que transforme vidas desde el amor y la humildad'', concluyó.


El liderazgo con propósito nace de un corazón transformado que se atreve a transformar el mundo sin perder su esencia.

50 Lideres - Ediciones 2025