El turismo dominicano redefine su rumbo hacia la sostenibilidad e inversión

La industria turística avanza hacia un modelo que prioriza el valor sostenible y la inclusión territorial

                                                                                                                                       Juan Bancalari

Con más de cuatro décadas de trayectoria empresarial y un compromiso probado con el desarrollo institucional, Juan Bancalari encarna el liderazgo que demanda la actual etapa de transformación del turismo dominicano. Al frente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES), dirige una agenda estratégica que responde a los desafíos del presente con una mirada integradora: diversificación de la oferta, sostenibilidad operativa y atracción de inversión.

Formado en Administración Comercial por la Universidad APEC y con una sólida carrera empresarial que abarca desde los seguros hasta el turismo inmobiliario y náutico, Bancalari ha sido un actor clave en el impulso de proyectos que han elevado el perfil del país como destino de clase mundial. Desde la presidencia de Marina Puerto Bahía hasta su papel como fundador de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (ADETI), su enfoque ha sido constante: generar valor a largo plazo.

Bajo su liderazgo, ASONAHORES apoya metas ambiciosas como alcanzar los 15 millones de visitantes, con un crecimiento proyectado del 3.3% anual y una contribución del 15.8% al PIB nacional. Pero más allá del volumen, su visión se enfoca en la calidad y diversidad del turismo. Los nuevos polos turísticos como Miches, Samaná y Cabrera, junto al desarrollo del turismo cultural, gastronómico, de salud y de negocios, confirman una evolución que busca integrar a las comunidades y diversificar la economía.

En este proceso, la sostenibilidad ha dejado de ser un discurso para convertirse en práctica. Las certificaciones ambientales, la economía circular y las alianzas público-privadas delinean un futuro donde el turismo no solo crece, sino que lo hace con propósito. A esto se suma una inversión extranjera directa que en 2024 superó los 1,200 millones de dólares, reafirmando la confianza internacional en el modelo dominicano.

Más allá de los indicadores, Bancalari defiende un liderazgo basado en la integridad, el consenso y la responsabilidad compartida. Cree firmemente en la colaboración multisectorial como eje para consolidar al país como un hub turístico integral. Su trayectoria y compromiso lo posicionan como una figura clave en este momento de redefinición sectorial, en el que el turismo dominicano deja atrás el modelo tradicional para abrazar uno más diverso, rentable y consciente del impacto que genera.

ASONAHORES ha establecido la meta de alcanzar 15 millones de visitantes. ¿Cuáles son las proyecciones de crecimiento por año y qué destinos o segmentos turísticos aportarán más a lograr esa cifra?
 
La meta se traza a nivel país y representa un compromiso asumido anualmente para ser más atractivos y competitivos. Según datos del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), se proyecta que, al cierre de 2025, el sector de viajes y turismo en República Dominicana podría alcanzar una contribución de más de 21 mil millones de dólares al PIB nacional, lo que representaría el 15.8 % de la economía del país, con un crecimiento proyectado del 3.3 % anual. En términos de empleo, se estima que casi 893,000 trabajadores estarán activos este año, equivalentes al 17.9 % de la fuerza laboral nacional.

En cuanto a destinos, Bávaro, Punta Cana, La Romana y Bayahibe siguen liderando la ocupación, seguidos por Juan Dolio, Puerto Plata, Santo Domingo, Santiago y Samaná, con nuevos polos emergentes como Miches, destacando dentro del segmento principal de sol y playa. La clave de este crecimiento radica en las inversiones en infraestructura, conectividad aérea y la diversificación hacia polos como Cabrera, Puerto Plata, Miches, Santiago y Samaná, así como en modalidades como el turismo gastronómico, cultural, deportivo y religioso, apoyados por una estrategia de marca país que busca proyectar internacionalmente la diversidad y autenticidad de nuestros destinos.

La diversificación turística es clave para competir globalmente. ¿Qué porcentaje de la oferta dominicana actual corresponde a segmentos como ecoturismo, cultural, gastronómico y turismo de salud, y cuál es su meta de crecimiento en los próximos dos años?

La República Dominicana se ha caracterizado por ofrecer una oferta turística diversa que nos ha consolidado y posicionado en la región de manera competitiva, gracias a la amplia gama de actividades que puede realizar un turista. Existen datos relevantes: hasta noviembre de 2022, se registraron 1,902,743 visitas a áreas protegidas, un aumento del 34 % respecto al año anterior. En turismo gastronómico, el 78 % de los visitantes considera atractiva la gastronomía dominicana y un 67 % indica que superó sus expectativas. Un 37 % de los turistas sale de los hoteles para consumir alimentos en establecimientos externos.

En cuanto al turismo de salud, en 2024 se alcanzaron ingresos por US$1,300 millones. Estos resultados reflejan que la diversificación no solo está en marcha, sino que tiene un amplio potencial de crecimiento y un impacto directo en la sostenibilidad económica de las comunidades.

El turismo de cruceros en Puerto Plata y Pedernales está en plena expansión. ¿Cuántos visitantes esperan recibir por esta vía en 2025 y qué inversión en infraestructura se ha destinado para fortalecer estos puertos?

Desde su apertura en enero de 2024, Cabo Rojo ha recibido cerca de 45,000 cruceristas únicos y se esperan 14 cruceros más durante el resto del 2025. Puerto Plata, con los puertos de Amber Cove y Taino Bay, ha acumulado hasta julio de este año 1,400,000 cruceristas únicos, con 75 cruceros adicionales esperados para finales de año. Cada uno de estos puertos ha recibido inversiones superiores a los 90 millones de dólares, incluyendo infraestructura, muelles y áreas recreativas y comerciales, lo que posiciona a la República Dominicana como uno de los principales destinos de cruceros en el Caribe.

En junio de este año inició la construcción del puerto de Arroyo Barril, en Samaná, que transformará el antiguo puerto Duarte en una terminal turística con capacidad para recibir su primer crucero en noviembre del próximo año. Asimismo, Samaná Bayport iniciará operaciones en octubre, con capacidad para tres cruceros fondeados simultáneamente. Estas nuevas infraestructuras complementan el turismo náutico y de yates que distingue a Samaná por su entorno natural, que combina playa y montaña, convirtiéndola en una de las zonas más valiosas del país.

El turismo inmobiliario y la oferta complementaria son un pilar de su plan de trabajo. ¿Podría compartir la inversión estimada en nuevos desarrollos turísticos inmobiliarios y cuántas unidades habitacionales se proyecta incorporar en el próximo bienio?

Cuantificar la inversión total en oferta inmobiliaria es complejo. Sin embargo, según datos de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (ADETI), en 2024 se incorporaron unas 6,000 habitaciones por parte de las 15 empresas miembros de la asociación, superando los 10 mil millones de dólares en infraestructura, sin incluir remodelaciones de proyectos existentes. Este dinamismo fortalece la oferta complementaria y diversifica las oportunidades de inversión en el sector.

En términos de sostenibilidad y propósito social, ¿qué porcentaje de los proyectos hoteleros y turísticos en ejecución incorpora certificaciones ambientales o prácticas de economía circular, y cuál es la meta para 2026?

Un alto porcentaje de hoteles a nivel nacional integra políticas ambientales, ya sea por los estándares de marca internacional o mediante certificaciones voluntarias. Cada vez más, estas prácticas se adoptan como una política operativa transversal. Desde ASONAHORES se promueve un turismo sostenible, no solo mediante la conservación del entorno natural, sino también desde una perspectiva de responsabilidad empresarial y desarrollo comunitario.

La meta para 2026 es que más hoteles y empresas turísticas adopten prácticas sostenibles bajo estándares y certificaciones internacionales que respalden el crecimiento económico vinculado a la sostenibilidad.

El turismo de negocios y eventos es un segmento en crecimiento. ¿Cuántos congresos, ferias o convenciones internacionales se realizaron en el país el último año y qué meta manejan para el próximo?

Este segmento ha mostrado un crecimiento constante. En 2024, el segmento MICE (“meetings, incentives, conferences and exhibitions”) atrajo a 316,316 extranjeros: 214,556 por negocios y 101,760 por conferencias, representando un aumento del 4 % respecto a 2023. Entre enero y abril de 2024 se realizaron 2,086 eventos de negocios, con 161,671 asistentes y 28,418 habitaciones hoteleras reservadas.

Estas cifras reflejan el potencial del país como hub regional para congresos, ferias y convenciones internacionales. Para ello, se requiere infraestructura especializada de alta capacidad en zonas estratégicas. En este sentido, se ha declarado de utilidad pública el terreno del antiguo Hotel Santo Domingo para construir el nuevo Centro de Convenciones de Santo Domingo, proyecto prioritario para este segmento.

Desde el punto de vista de inversión extranjera, ¿qué volumen de capital internacional recibió la industria turística dominicana en 2024 y cuáles son los principales países inversionistas?

En 2024, se estiman más de US$1,200 millones en inversión extranjera directa (IED) turística, acumulando US$9,460 millones en la última década. Esto representa el 30 % de la IED total del país en los últimos cinco años. Los principales inversionistas provienen de cadenas hoteleras internacionales como Hyatt, Hilton, Marriott y Meliá, así como grupos nacionales, fondos institucionales y proyectos emblemáticos como Punta Bergantín, Cabo Rojo y Miches. Este flujo constante de capital refleja la confianza en la estabilidad, seguridad jurídica y el potencial turístico de la República Dominicana.

En lo personal, ¿qué valores y principios guían su liderazgo para representar al sector turístico dominicano en un momento de cambios estratégicos y de expansión hacia un modelo más diversificado y sostenible?

Mi gestión como presidente de ASONAHORES se basa en la integridad, la transparencia y el compromiso con el bien común. Creo firmemente en la importancia de escuchar e involucrar a todos los actores del sector, trabajando con una visión de consenso en estrecha colaboración con el sector público. El turismo dominicano es un patrimonio colectivo que debemos cuidar y fortalecer.

Hemos promovido la innovación, sostenibilidad y diversificación como pilares de la industria para asegurar un crecimiento responsable que genere oportunidades y consolide al país como un destino turístico competitivo y de clase mundial.

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