Invertir para construir país desde Cervecería Nacional Dominicana

"En esencia, nuestro enfoque ha sido claro: invertir para crecer, pero crecer generando oportunidades reales y sostenibles para la República Dominicana."

                                                                                                                                     Fabián Suárez

Con más de 24 años liderando operaciones multinacionales de bienes de consumo con ingresos superiores a los mil millones de dólares, Fabián Suárez encabeza una de las compañías más influyentes del país: Cervecería Nacional Dominicana (CND). Bajo su liderazgo, la empresa ejecuta desde 2021 un plan de inversión por RD$17,600 millones hasta 2026, del cual ya se han materializado RD$17,029 millones, modernizando la operación, fortaleciendo proveedores locales y reactivando sectores como la industria del vidrio y la logística. Al mismo tiempo, CND se consolida como motor de desarrollo a través de iniciativas que dinamizan empleo, turismo y orgullo nacional, como el regreso del Festival Presidente. Con producción utilizando 100 % energía eléctrica solar y una robusta apuesta por envases retornables, Suárez comparte cómo conectar inversión, tecnología, cultura y propósito para construir país desde una operación de gran escala.

En una edición dedicada al liderazgo empresarial y a la trayectoria 2025, usted resume su propósito en “transformar la vida de las personas” desde una operación de más de mil millones de dólares. ¿Qué significa, en la práctica, liderar una cervecera como CND con esa brújula humana y no solo con indicadores financieros? ¿Hubo algún momento o decisión que le confirmara que ese enfoque era el correcto?

Para mí siempre ha sido importante que el propósito de mi trabajo no se limite a cumplir tareas o indicadores, sino que esté profundamente vinculado al impacto que generamos. Transformar vidas significa generar bienestar, inspirar, estimular la creatividad y el deseo de aportar; así es como se construye una comunidad real.

Al llegar a República Dominicana sentí que esa mentalidad encajaba de manera natural. La cercanía y el cuidado por el otro son valores profundamente dominicanos y están muy presentes en la forma de trabajar de la compañía. Lo veo en equipos altamente técnicos, enfocados en datos, automatización y eficiencia, pero también conscientes del impacto humano de sus decisiones. Con el tiempo confirmé que aquí se crean condiciones reales para transformar vidas, a través del empleo, el aporte y las oportunidades que se generan, tanto dentro de la organización como en el país.

Cervecería Nacional Dominicana es, al mismo tiempo, una empresa privada y una pieza clave del tejido productivo del país: agro, logística, exportaciones, entretenimiento, empleo formal. ¿Cómo ha replanteado usted el rol de CND como motor de desarrollo para República Dominicana? ¿Qué cambios concretos han hecho en su cadena de valor para que el crecimiento de la empresa se traduzca en más oportunidades para el talento y los proveedores locales?

En Cervecería Nacional Dominicana siempre hemos entendido que nuestro rol va más allá de producir bebidas: somos parte activa del tejido productivo del país y un motor que conecta sectores, personas y oportunidades. Un ejemplo claro de esa visión es el regreso del Festival Presidente, una plataforma cultural que trasciende el entretenimiento y se convierte en un verdadero motor de desarrollo país.

El Festival moviliza empleo, impulsa turismo, impulsa la industria y dinamiza una amplia cadena de servicios, además de reforzar el orgullo colectivo y la proyección cultural de la República Dominicana. Es una muestra de cómo una iniciativa cultural bien estructurada puede generar impacto económico, social y reputacional al mismo tiempo.

Esa misma lógica guía nuestra agenda de inversiones. Desde 2021 hemos ejecutado un plan que supera los RD$17,029 millones a la fecha, dentro de un programa total de RD$17,600 millones previsto hasta 2026, enfocado en modernizar y eficientizar la operación, fortalecer proveedores locales, reactivar sectores clave, como la industria local de vidrio tras la pandemia, y dinamizar cadenas logísticas completas en todo el país, generando valor económico y social más allá de la propia Cervecería.

Ese impacto se refleja también en el comercio tradicional. A través de Colmado Verde, más de 38,000 colmados han iniciado su transición hacia modelos más sostenibles, incorporando prácticas como el retorno de botellas y una gestión más eficiente de recursos, fortaleciendo la competitividad del colmado como corazón de las comunidades y como eslabón clave de nuestra cadena de valor.

El desarrollo de capacidades locales es otro pilar central. Mediante nuestros programas de Talento y una cultura de aprendizaje continuo, acompañamos a miles de jóvenes dominicanos en su crecimiento profesional, generando oportunidades que trascienden a la propia compañía y se traducen en capital humano para distintos sectores de la economía.

En esencia, nuestro enfoque ha sido claro: invertir para crecer, pero crecer generando oportunidades reales y sostenibles para la República Dominicana.

                     

Se le reconoce como un líder que “piensa en verde” y está impulsando una transformación hacia procesos cada vez más sostenibles. ¿Cómo equilibra, desde la presidencia, la presión por crecer en volúmenes con la necesidad de descarbonizar, apostar por energías renovables y avanzar en economía circular? ¿Qué decisiones difíciles han tenido que tomar para que la sostenibilidad no sea solo un discurso, sino un criterio real de negocio?

La sostenibilidad no puede quedarse en buenas intenciones; debe reflejarse en decisiones concretas e inversiones. En Cervecería Nacional Dominicana, los avances actuales son el resultado de una estrategia transversal impulsada desde 2018, con metas claras en clima, economía circular y cuidado de los recursos.

Un ejemplo claro de decisiones difíciles, pero necesarias, fue la inversión en el parque solar que hoy nos permite producir 100 % utilizando energía eléctrica solar, convirtiéndonos en la primera cervecera del Caribe en hacerlo.

Lo mismo ocurre con nuestra apuesta por la economía circular y la retornabilidad. En República Dominicana, una parte relevante de nuestras cervezas se comercializan en envases retornables, permitiendo que una misma botella sea reutilizada hasta 10 veces. Este modelo reduce de forma significativa la generación de residuos y es el resultado de años de inversión en sistemas de retorno y logística a lo largo de la cadena de valor. Integrar la circularidad implica mayor complejidad operativa, pero construye valor sostenible para la empresa, para el país, generando el sustento de más de 5,500 familias, y para el medioambiente.

Pensar en verde, para nosotros, es asegurar que el crecimiento económico, el bienestar social y el cuidado del medioambiente avancen de forma coherente.

Usted dice que su sueño es seguir “inspirando equipos proactivos y de alto rendimiento que amen desafiar y provocar nuevas formas de obtener metas sostenibles a largo plazo”. ¿Cómo se construye una cultura así en una organización grande, diversa y con mucha historia como CND? ¿Qué comportamientos premian, cuáles no toleran y cómo identifican a los líderes que realmente están listos para ese tipo de cultura?

En Cervecería Nacional Dominicana la cultura se construye de forma intencional, a partir de un propósito claro: soñar en grande para crear un futuro con más motivos para brindar. Ese propósito, junto a principios que guían nuestra forma de trabajar, nos impulsa a retarnos, a pensar más allá de lo inmediato y a asumir responsabilidades de largo plazo.

Nuestra cultura se apoya en una mentalidad de dueños y dueñas, donde las personas entienden el impacto de sus decisiones y trabajan con sentido de responsabilidad. Se promueven entornos abiertos, con diversidad de pensamiento y equipos empoderados para proponer y ejecutar.

Sabemos que operamos una marca que es orgullo dominicano y que tiene un rol relevante para el país. Frente a esa responsabilidad, se premia la ambición bien entendida: la proactividad, la colaboración y el riesgo responsable. Aquí se le tiene menos miedo al error que a la parálisis.

Los líderes que crecen en Cervecería son quienes entienden que liderar es habilitar, inspirar y dar el ejemplo. Esa es una cultura que se vive y se gestiona todos los días, y que nos permite seguir desafiándonos y construyendo metas sostenibles a largo plazo.

La cerveza Presidente y las marcas de CND son parte de la identidad dominicana, pero al mismo tiempo compiten en un entorno global, digital y altamente fragmentado. ¿Cómo se gestiona esa dualidad entre cuidar un “ícono país” y seguir innovando en portafolio, experiencias (festivales, activaciones, plataformas digitales) y nuevos hábitos de consumo? ¿Hay algún aprendizaje reciente sobre el consumidor dominicano que haya cambiado la forma en que toman decisiones de marca?

La tradición no está reñida con la innovación. Cuidar una marca país como Presidente, junto a un portafolio diverso que combina marcas dominicanas e internacionales, es una responsabilidad que asumimos todos los días. Ese compromiso implica proteger un legado, pero también asegurar que siga siendo relevante en un entorno que cambia constantemente.

En ese contexto, el consumidor dominicano ha evolucionado y hoy busca más opciones según distintos momentos y preferencias, lo que nos exige escuchar y responder con agilidad. Para nosotros, innovar no es romper con la esencia, sino encontrar nuevas formas de expresarla, algo que se traduce en decisiones concretas de portafolio como fortalecer Corona Cero para quienes eligen momentos sin alcohol, o Michelob Ultra para consumidores que buscan equilibrio y un estilo de vida activo.

En cuanto a experiencias, hemos entendido que las personas valoran cada vez más los espacios de encuentro y conexión más allá de la pantalla. Un ejemplo de ello fue la puesta en marcha de Casa Corona y, ahora, el regreso del Festival Presidente, como respuesta a una escucha activa de un público que por años lo pidió. Más que un evento, es una plataforma que une generaciones, dinamiza industrias y celebra la dominicanidad. No es de Cervecería: es de todos los dominicanos.

CND ha venido invirtiendo fuertemente en infraestructura, logística y tecnología. Desde su perspectiva, ¿cuáles han sido los avances más transformadores en términos de digitalización, analítica de datos y eficiencia operativa? ¿Puede compartir algún caso donde los datos hayan llevado a una decisión que, quizás, la intuición habría tomado en otra dirección?

Aunque operamos en una industria de consumo masivo, en Cervecería Nacional Dominicana hemos incorporado la tecnología y los datos como un eje central de nuestra forma de operar. La transformación digital no se limita a herramientas, sino que define cómo tomamos decisiones y cómo nos relacionamos con nuestros clientes.

Uno de los avances más transformadores ha sido la digitalización de nuestra relación con los clientes. Hoy, el 100 % de los puntos de venta que nos compran, incluidos colmados que tradicionalmente no operaban de manera digital, realizan sus pedidos a través de la plataforma virtual BEES. Esta herramienta incorpora algoritmos predictivos que facilitan la gestión del negocio, sugiriendo pedidos según el comportamiento histórico, la rotación por zona y las próximas necesidades de abastecimiento.

Ese proceso de digitalización nos ha permitido además incorporar inteligencia artificial y analítica avanzada en la operación. Hoy anticipamos la demanda, mejoramos la disponibilidad de producto y optimizamos la operación con eficiencias concretas como ajustes de turnos en tiempo real y una mejor asignación de personal, logrando una optimización aproximada de un 6 % en horas directas de operación y de un 12 % en horas administrativas.

Al mismo tiempo, los datos nos han llevado a ajustar decisiones de portafolio, producción y distribución que antes se tomaban por intuición, reduciendo desperdicios, usando mejor los recursos y fortaleciendo propuestas más accesibles como The One o la presentación Litro. En síntesis, la digitalización es una palanca para tomar mejores decisiones.

En una industria de bebidas alcohólicas, hablar de “transformar vidas” implica también asumir con seriedad temas de consumo responsable, seguridad vial, convivencia y apoyo a las comunidades. ¿Cómo integra CND estos temas en su estrategia central y en la manera en que se relacionan con colmados, bares, eventos y consumidores? ¿Qué iniciativas le hacen sentir que están dejando un legado positivo más allá del negocio?

Impulsar el consumo responsable es un eje fundamental de la estrategia de sostenibilidad de Cervecería Nacional Dominicana desde 2018 y una condición clave para construir una empresa de largo plazo. Creemos que una empresa cervecera puede generar un impacto positivo cuando asume este tema con consistencia, inversión y resultados medibles.

La cerveza, por su menor graduación alcohólica y su elaboración a partir de ingredientes naturales, se asocia históricamente a momentos de compartir y celebración y en República Dominicana es parte de la cultura. Desde ahí trabajamos para promover elecciones informadas, entendiendo que los cambios de comportamiento se construyen reforzando normas sociales positivas.

Esa visión se refleja también en la innovación. A través de opciones sin alcohol, hemos ampliado el portafolio para responder a consumidores que buscan mayor moderación o eligen momentos sin alcohol, acompañando hábitos de consumo que siguen evolucionando.

Sabemos que el impacto real no se logra en solitario. Por eso priorizamos alianzas y sinergias público-privadas, y hemos activado más de 17 programas e iniciativas de consumo responsable basadas en evidencia, aprendizaje continuo y medición de impacto. Entre ellas, “La fría no va con el guía”, desarrollada junto al sector privado para incidir en la conversación sobre alcohol y conducción responsable; y acciones de seguridad vial como No te pases y Delivery Seguro, impulsadas con aliados institucionales para promover prácticas de conducción más seguras.

Si pensamos en el 2030 y más allá, ¿qué le gustaría que se dijera de su etapa al frente de Cervecería Nacional Dominicana? ¿Cuáles serían los tres legados en sostenibilidad, en cultura organizacional y en impacto para República Dominicana que usted quisiera dejarle a su sucesor y al equipo que hoy está construyendo con usted?

Me gustaría que, al mirar hacia el 2030 y más allá, esta etapa se recuerde como una construcción colectiva. Que no se hable de logros individuales, sino de un “nosotros”: nosotros logramos, nosotros hicimos, nosotros nos fajamos. En Cervecería Nacional Dominicana todos somos importantes, y ese sentido de equipo es algo que me gustaría que permaneciera.

También me gustaría que se diga que consolidamos a Cervecería como un referente nacional y regional de empresa sostenible y respetuosa con el medioambiente; que fortalecimos una cultura organizacional sólida, exigente y comprometida; y que supimos cuidar un legado de calidad mientras generábamos progreso, empleo, entretenimiento y bienestar para los dominicanos.

Si al final de esta etapa se reconoce que dejamos una empresa más fuerte, más consciente de su impacto y más conectada con el país, y que lo hicimos guiados por nuestro propósito de crear un futuro con más motivos para brindar, sentiré que hicimos lo correcto. Entonces sentiré que, entre todos, cambiamos un poco el mundo.

                   

Factores Clave

  • Plan de inversión de RD$17,600 millones en ejecución desde 2021 hasta 2026, con RD$17,029 millones ya ejecutados para modernizar la operación, fortalecer proveedores locales y reactivar sectores clave como el vidrio y la logística.
  • Primera cervecera del Caribe en producir utilizando 100 % energía eléctrica solar, con un modelo de envases retornables donde una botella puede reutilizarse hasta 10 veces, generando el sustento de más de 5,500 familias.
  • Transformación digital que conecta al 100 % de los puntos de venta a través de BEES, habilitando analítica avanzada, algoritmos predictivos y eficiencias de aproximadamente un 6 % en horas directas y un 12 % en horas administrativas.
  • Más de 38,000 colmados impactados con Colmado Verde y más de 17 programas de consumo responsable que articulan aliados públicos y privados para promover seguridad vial, moderación y elecciones informadas.

Un liderazgo que convierte inversión, datos y cultura en desarrollo país

El aporte de Fabián Suárez al frente de Cervecería Nacional Dominicana revela cómo un negocio de consumo masivo puede convertirse en una plataforma integral de desarrollo económico y social. Su gestión vincula grandes inversiones con impacto territorial, desde el regreso del Festival Presidente como motor de empleo y turismo hasta la modernización de la cadena de valor que impulsa a proveedores, colmados y jóvenes talentos. Al sumar energía 100 % solar, retornabilidad, digitalización con BEES y programas robustos de consumo responsable, CND demuestra que la sostenibilidad es una decisión estratégica y medible. De cara a 2030, su apuesta por construir país desde el “nosotros” deja una hoja de ruta clara: el liderazgo que perdura es aquel que transforma datos en oportunidades y cada brindis en progreso compartido.